PGV - edición de miércoles 28, julio, 2021 - "LA VIDA ES LARGA, PUEDES TENER MUCHAS VIDAS DIFERENTES"- y más temas en PGV
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LEA HOY EN PGV
- Frances Arnold, de taxista a Nobel de Química: “La vida es larga, puedes tener muchas vidas diferentes”
- Conquistadores del Siglo XXI
- 6 curiosidades sobre los Juegos Olímpicos
- La crisis climática debe ser abordada de manera multidisciplinaria e intersectorial
- El retorno de la mujer sagrada
- " Gallina" La propiedad me ha hecho cruel (Cuento publicado en 1910)
- VÍDEO 2: "Leer para la vida de uno mismo"
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Frances Arnold, de taxista a Nobel de Química: “La
vida es larga, puedes tener muchas vidas diferentes”
La ingeniera, que trabajó de limpiadora, pizzera y de camarera antes de dedicarse a la ciencia y ganar el Premio Nobel de Química, anima a los jóvenes a aprender de todo.
La ingeniera química Frances Arnold, fotografiada en la azotea de un hotel de Barcelona.JUAN BARBOSA
IN ENGLISH: Frances Arnold, from taxi driver to Nobel laureate: ‘You can have many different lives’
Meses después de la muerte del dictador Francisco Franco, una chica
estadounidense de 19 años aterrizó en Madrid para hacer unas prácticas de
verano en la empresa Westinghouse, fabricante de los
primeros reactores nucleares en España. La joven, estudiante de Ingeniería, se
instaló en un piso compartido en la calle Ibiza, junto al Parque del Retiro.
“Pasé un verano maravilloso en Madrid en 1976. Yo era joven, la nueva democracia
era joven... Era una fiesta constante”, recuerda ahora Frances Arnold,
nacida hace 64 años en Pittsburgh. En su ciudad natal ya había sido pizzera,
recepcionista, camarera en un club de jazz e incluso taxista. En Madrid, con un
diccionario en la mano, comenzó a devorar los libros del escritor argentino
Jorge Luis Borges. Y, según Arnold, la literatura borgiana le ayudó a ganar el Premio Nobel de Química en
2018.
La científica estadounidense explica que se dedica a criar proteínas
como otros crían perros: con evolución
dirigida. Si a partir de los lobos salvajes se han obtenido animales
tan diferentes como caniches, galgos y dálmatas, Arnold provoca mutaciones en
las proteínas y selecciona las que más le interesan. El resultado son nuevas
moléculas que, según destaca su ficha del Nobel, “solucionan los problemas
químicos de la humanidad”, como la fabricación de fármacos sin contaminación o
la producción de energía renovable. Arnold, ingeniera química del Instituto de
Tecnología de California, ha vuelto a España para participar en la ceremonia de
entrega de los
Premios Fundación Princesa de Girona, en Barcelona.
Pregunta. ¿Cómo era aquella joven Frances Arnold que vivía en Madrid en
1976?
Respuesta. Curiosa. Quería aprender todo: el español, la cultura española, la
gastronomía española, las tapas, la música, la literatura. Leía todo el tiempo.
Absorbía muchísima información.
P. Usted había trabajado antes en Pittsburgh de taxista.
R. Sí, era una de las pocas mujeres taxistas. Eran taxis amarillos
enormes y las calles de Pittsburgh son muy estrechas. Aprendí a orientarme y a
maniobrar en circunstancias difíciles.
P. Tenía apenas 18 años, sería duro.
R. Ni lo pensé, era capaz de hacer cualquier cosa, como todas las
personas de 18 años. Solo después aprendemos nuestras limitaciones.
“Con 18 años eres capaz de hacer
cualquier cosa, solo después aprendemos nuestras limitaciones”
P. Haber sido taxista no es el currículum habitual en los premios
Nobel. ¿Sabe si hay más antiguos taxistas que hayan ganado el Nobel?
R. No estoy segura de ser la única, porque la mayoría de nosotros
tuvimos que trabajarnos el camino a la universidad. No era raro que los jóvenes
trabajasen. En una pizzería te pagaban 75 céntimos la hora, pero como taxista
ganaba dos o tres dólares la hora. Era mucho más fácil ganar dinero. En
Princeton también trabajé de taxista dos años.
P. Usted también trabajó limpiando la casa del filósofo de la
ciencia Thomas Kuhn.
R. Sí, Thomas Kuhn tenía un bordado colgado en la pared que decía:
“Bendice este paradigma”. Él nunca estaba en casa, porque yo iba a limpiar durante
el día.
P. No pudo aprender filosofía con Thomas Kuhn, entonces.
R. No, solo aprendí que fumaba demasiadas pipas. [Risas]
P. Usted contó en el discurso del Nobel que
Jorge Luis Borges tuvo una gran influencia en su trabajo en la química. ¿Cómo?
R. Uno de los cuentos de Borges, La biblioteca de Babel [sobre una
biblioteca que parece tener todos los libros posibles], es la mejor descripción
que conozco de un universo de posibilidades. Si escoges letras del alfabeto al
azar y las pones juntas en un libro, lo que sueles obtener es un galimatías. Lo
mismo ocurre con el ADN, el libro de la vida. Esto frustraba a los
bibliotecarios de La biblioteca de Babel, porque nunca encontraban
un determinado libro. Si tienes una biblioteca con todos los libros posibles,
no puedes encontrar nada con sentido. En cambio, si pensamos en todos los
posibles libros de la vida, puedes encontrar los que tengan significado simplemente
raspando la suela de tu zapato. La biblioteca de libros de la vida es tan
grande como la de Jorge Luis Borges, pero los libros con significado están por
todas partes, gracias a la evolución. La evolución ya ha revisado todas las
posibilidades y ha encontrado las que codifican la vida, así que en cualquier
parte podemos encontrar estos hermosos libros. Jorge Luis Borges describió la
dimensión de las posibilidades y [el naturalista inglés Charles] Darwin
descubrió cómo recorrer esa biblioteca.
P. El cuento de La biblioteca de Babel es una
lectura obligatoria en sus clases de Ingeniería Molecular en el Instituto de
Tecnología de California.
R. Sí, a los estudiantes les encanta. Si lees La biblioteca
de Babel entiendes qué significa la palabra grande.
P. De joven no le interesaba nada la química y ha acabado ganando el Nobel
de Química. ¿Tiene algún mensaje para los jóvenes que no se sienten atraídos
por la química?
R. La vida es larga, puedes tener muchas vidas diferentes. Puedes aprender muchas cosas distintas, nunca se sabe cuándo te servirán, así que aprende todo lo que puedas y combina tus conocimientos de manera novedosa. Adáptate, sé flexible y aprende permanentemente.
P. ¿Qué aplicaciones de la evolución dirigida podemos ver en la vida
cotidiana?
R. Casi todo el mundo utiliza los productos de la evolución dirigida.
Por ejemplo, cuando lavas la ropa hay enzimas [proteínas que favorecen una
reacción química] en el detergente y todas están hechas mediante evolución
dirigida, optimizadas para actuar en una lavadora. Y hay muchísimos otros
ejemplos. Muchos fármacos se producen mediante enzimas hechas con evolución
dirigida. Y estas enzimas también se usan para diagnosticar y tratar
enfermedades.
P. Usted nunca patentó la tecnología para lograr la evolución
dirigida. ¿Por qué?
R. Quería que el mundo la utilizara. Tampoco me creía con derecho a
ser la dueña de la evolución. Puedes patentar métodos muy específicos, pero no
puedes patentar una idea general. Y sentí que la idea general era tan obvia e
importante que el mundo debía aprovecharla.
“No patenté mi tecnología porque no me
creía con derecho a ser la dueña de la evolución”
P. ¿Se arrepiente? Ahora podría estar nadando en dinero.
R. No me arrepiento. Tampoco me interesa nadar en dinero, me interesa
mucho más que el mundo utilice este proceso tan potente.
P. Usted proclamó en su discurso del Nobel que
el código de la vida es como una sinfonía. ¿Cree que hay un Beethoven, un dios,
que escribió ese código?
R. Creo que la evolución escribió ese código.
P. ¿Cómo se imagina el futuro con la evolución dirigida?
R. Mi sueño es dejar de usar la sucia química humana para nuestras
necesidades diarias. Lo que vestimos, donde nos sentamos, lo que quemamos en
los coches... Todo son productos de la química humana. Si pudiéramos hacer una
transición a una química biológica limpia, eficiente, circular, sostenible...
Codificar en las bacterias la capacidad para hacer lo que quieras. Sueño con
dejar de usar procedimientos contaminantes y adoptar alternativas realmente
limpias.
P. ¿Cree que la química es sucia hoy en día?
R. Sí.
P. La industria química intenta dar una imagen de limpieza.
R. Es mucho más limpia que antes, pero una buena parte todavía es
ineficiente y sus subproductos siguen contaminando el planeta. Ahora es mucho
mejor que antes, porque los fabricantes tienen que pagar por contaminar. Y,
cuando tienen que pagar el precio de la contaminación, pues limpian. Pero
todavía hay mucho margen de mejora.
“La evolución escribió el código de la
vida”
P. ¿En qué está trabajando usted ahora?
R. La evolución, durante unos 4.000 millones de años, ha hecho todo en el
mundo biológico, pero esto es el pasado. Los químicos pueden explorar ahora
cosas completamente nuevas utilizando la evolución. No hablo de una
optimización, que es lo que hicimos en el pasado: coger algo que ya existe y
mejorarlo, como ocurre con el detergente de la ropa. Hablo de hacer algo
completamente nuevo: una nueva química, con enlaces químicos que la naturaleza
nunca haya hecho. Los enlaces de carbono y silicio, por ejemplo. Aquí [dice
señalando a su alrededor en la azotea de un hotel de Barcelona] habrá 50
productos con enlaces de carbono y silicio, todos fabricados con sucia química
humana. Si pudiéramos codificar eso en el ADN, podríamos lograr lo mismo con
química limpia, pero nadie ha encontrado una enzima en la naturaleza que haga
ese enlace de carbono y silicio. Así que yo la he hecho gracias a la evolución.
P. El año pasado usted tuvo que retractar un estudio publicado en la revista Science porque
sus resultados no eran reproducibles. Usted tuiteó: “Duele admitirlo, pero es importante
hacerlo. Pido disculpas a todos. Estaba bastante ocupada cuando enviamos el
estudio y no hice bien mi trabajo”. ¿Qué pasó con ese estudio? ¿El primer
firmante se inventó los datos?
R. No quiero hablar de eso. Dejé muy claro que asumo la culpa. Es mi
responsabilidad.
P. Sus disculpas fueron aplaudidas. ¿Por qué cree que hubo esa
reacción?
R. La primera reacción fue: “Quitadle el premio Nobel”. Aquello duró
como unas seis horas, porque después todo el mundo dijo: “Un momento, es genial
admitir un error y corregirlo”. Yo no quería que los estudiantes perdiesen el
tiempo tratando de reproducir lo que yo había publicado. No era justo. Era
mucho más sencillo admitirlo públicamente para que nadie perdiera el tiempo. La
gente te perdona si eres honesto, porque saben que las personas cometemos
errores.
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Fuente: https://elpais.com
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Conquistadores del Siglo XXI
Por Eduardo Barajas Sandoval
No falta quien vea a Bezos, Branson y Musk como equivalentes de Colón, Vespucio y Magallanes. Mientras el mundo sufre bajo el impacto del cambio climático, la pandemia, y todo tipo de indefiniciones en cuanto a la forma de funcionar para que la felicidad no resulte tan restringida, a unos billonarios ególatras, visionarios hacia el infinito y miopes hacia problemas elementales del mundo, les ha dado por financiar aventuras orientadas a alejarse del planeta. Las acciones que para tal efecto han emprendido tienen el denominador común y el valor simbólico de sustraerse a la ley de la gravedad, que hasta ahora había sido, salvo para quienes han participado en proyectos aerospaciales de algunos gobiernos, la única ley válida y aplicable para todo el mundo.
A la manera de los exploradores que permitieron advertir la redondez de la tierra y la existencia de continentes desconocidos, los de ahora han emprendido, por su cuenta, acciones de conquista por fuera del campo del magnetismo terrestre, en paralelo a los estados y compitiendo con ellos, o de pronto con su beneplácito. Se trata, por ahora, de plantear opciones recreativas de darse el lujo de una asomada al espacio extraterrestre, que luego darían paso a la posibilidad de vivir o pasar temporadas en el espacio, y eventualmente asentarse en otros planetas. Vaya uno a saber qué más resulta de este proceso, pues estamos apenas en el comienzo.
Ahí están en competencia al menos tres grandes empresarios, exitosos previamente en otras cosas, metidos ahora en el empeño de la exploración espacial: Richard Branson, el de Virgin, aventurero acostumbrado a proponer servicios innovadores y a realizar proezas, Jeff Bezos, el de Amazon, exitoso descubridor de nuevas formas comercializar todo tipo de objetos, y Elon Musk, el de Tesla y PayPal, productor y recolector de ideas útiles para proponer nuevas formas de servirse de la ciencia. Los tres coinciden en una carrera sin precedentes que anuncia el comienzo de una era caracterizada por la atención puesta lejos de nuestro planeta. Para ello tienen los recursos financieros suficientes y un apoyo científico y logístico que hasta ahora habían tenido solamente los estados, con la desventaja, para éstos últimos, del tinte político que caracteriza todo lo que hagan o dejen de hacer.
Como en toda época de conquista, cada protagonista busca conseguir primero que los demás resultados útiles y a la vez impresionantes. Quiere ser el primero, siempre a su manera, y sacar ventaja de la no existencia de reglas preestablecidas ni parámetros que obliguen a una u otra cosa. Así como hace seis siglos estaba expósito el planeta, para descubrir y conquistar nuevos territorios, ahora lo está el espacio que le rodea más allá de ese magnetismo aparentemente inescapable que domina todas las cosas en la superficie y hasta ochenta o cien kilómetros de altura.
Bezos, con Blue Origin, había anunciado su viaje para darse una asomada al espacio, como lo hicieran soviéticos y americanos hace más de medio siglo, cuando esa era la gran hazaña, antes de darle siquiera una vuelta al mundo desde esas alturas y esa perspectiva. Lo haría el 20 de julio, para conmemorar el alunizaje, y en una nave que llevaría el nombre del primero de sus compatriotas estadounidenses que salió al espacio. Pero ignoró el consejo de los navieros griegos: “nunca cuentes de antemano el negocio que piensas hacer, porque uno de los que te escuchan va y se te adelanta”. Entonces Sir Richard Branson, el caballero británico de Virgin Galactic, adelantó su viaje, que tenía planeado para más tarde, y el once de julio realizó su vuelo, para ser el primero. Musk, detrás de Space X, por ahora se ha quedado personalmente en tierra. Ya le llegará su turno.
Ilustración: "Vista del globo teráqueo desde el espacio" en freepik.es - bajada para PGV
En medio de propósitos serios, anuncios espectaculares, sin que se sepa en qué van a terminar las presentes aventuras, y cómo serán vistas dentro de cien años, la nueva carrera espacial, desatada desde principios de siglo, ha estado lleno de realizaciones y también de fracasos y frustraciones, que sus protagonistas han sabido asimilar y presentar como parte de la realidad riesgosa de cualquier gran empresa. Así lo advirtió temprano Paul G. Allen, uno de los fundadores de Microsoft, que en 2004 financió el proyecto SpaceShipOne, primera empresa en poner una aeronave en el espacio con capital privado, en una contienda a la que se irán sumando nuevos aventureros, para llevar el proceso hacia fronteras insospechadas.
Tal como ocurrió en la época de Cristóbal Colón, Américo Vespucio y Fernando de Magallanes, los nuevos exploradores realizarán actividades aveces por su cuenta y en otras en alianza o bajo el patrocinio de los estados. Ya Bezos, Branson y Musk, han recibido encargos y celebrado contratos millonarios con entidades estatales para desarrollar nuevas tecnologías y fabricar artefactos no solamente como ejercicio de adelanto en materia de ciencia aplicada a la aeronáutica y la exploración espacial, sino útiles a propósitos militares. Como siempre.
La explosión de iniciativas de exploración espacial avanza por ahora bajo las condiciones de esa deliciosa anarquía creativa que ha de producir resultados antes de que aparezcan las exigencias de regular las nuevas actividades y celebrar convenciones para ponerle orden a tanta efervescencia. Así ha de suceder, como históricamente se ha comprobado, pues llega el momento en que se hace necesario, por ejemplo, evitar la deriva de los progresos hacia las “necesidades de la defensa”, esto es de la guerra. El eterno juego entre el ejercicio de la libertad y la necesidad del orden.
Todo fascinante, alentador, creativo y lleno de intriga, pero al tiempo evocador de contradicciones esenciales de la condición humana: unos cada vez más elevados y otros sumergidos en problemas elementales de supervivencia, en un planeta más vulnerable que nunca. Los problemas de la salud y la alimentación de millones de personas requieren con urgencia de recursos que no se comparan con los del derroche de la carrera de billonarios encima de las nubes. Tal vez por eso “change.org” ha conseguido cientos de miles de firmas para sustentar el argumento de que “los multimillonarios no deberían existir ni en la tierra ni en el espacio, pero si deciden lo segundo, deberían quedarse allá”. O al menos, en unos siglos, a alguien se le puede ocurrir derribar sus estatuas.
Fuentes: El autor y https://www.elespectador.com/o
(*) Exembajador de Colombia. Director y moderador del Observatorio de actualidad Internacional de la U. del Rosario. Ex-rector Universitario de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - UPTC. Decano y docente titular en U. del Rosario. Analista y escritor sobre temas de gobernanza y de geopolítica.
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6 curiosidades sobre los Juegos Olímpicos
Texto: Mar Aquilar / producción: Fabio Cantudo 2770772021
Los Juegos Olímpicos vuelven
a Tokio después
de haber sido pospuestos el año pasado debido a la pandemia mundial de COVID-19.
Los primeros se celebraron en la era Shōwa, en 1964, bajo el reinado de
Hirohito, abuelo de Naruhito, actual emperador de Japón.
Los actuales Juegos Olímpicos, de 2020, se celebran entre el 23 de julio
y el 8 de agosto con un aforo reducido y rígidos protocolos
anticovid que deben seguir deportistas, periodistas y
miembros de las distintas delegaciones. Muchas disciplinas se desarrollan a
puerta cerrada, no se permite la entrada de visitantes extranjeros y el
seguimiento de seguridad es exhaustivo e incluye restricciones en la
circulación y chequeos para los atletas. Con todo y con eso, ya se están
presenciando los primeros casos de coronavirus entre
atletas y miembros de delegaciones y el clima reinante es de alerta por una
posible ola de contagios.
Te contamos 6 curiosidades históricas sobre los Juegos Olímpicos. ¡Ahí
van!
1.
Los primeros Juegos Olímpicos tuvieron lugar en
Grecia en el 776 a.C. y se celebraban cada cuatro años. Durante su celebración se
suspendían todas las actividades (incluidas las guerras) para poder disfrutarlos
sin problema. La idea era aprovechar la ocasión para estrechar lazos entre
todos los estados griegos ya que al evento acudían hasta habitantes de las
zonas más recónditas de Grecia. También dieron la oportunidad a las clases más
humildes de competir contra la nobleza, un matiz que hizo a la sociedad griega
algo más democrática.
2.
Los Juegos Olímpicos de la antigüedad fueron cancelados en el 393 d.C. y
no se celebraron durante 1500 años. Sucedió así porque empezaron a celebrarse
eventos del estilo en zonas cercanas a Grecia.
3.
El barón Pierre de Coubertin, pedagogo e historiador
francés, fue el fundador de los Juegos Olímpicos modernos. En 1890 creó el
Comité Olímpico Internacional (COI) con la idea de organizar unos Juegos
Olímpicos a nivel mundial. Coubertin soñaba con crear una competición que
reuniera a atletas procedentes
de todos los países del planeta.
4.
En los primeros Juegos Olímpicos modernos, los de Atenas 1896 solo
participaron 14 países y no hubo presencia femenina entre los atletas. Los
oficialmente conocidos como Juegos de la I Olimpiada fueron un éxito ya que
contaron con la mayor participación internacional en un evento deportivo
registrada hasta la fecha.
5.
Las medallas de
oro olímpicas se fabricaron en oro macizo hasta 1912. En Amberes
1920 pasaron a realizarse con plata y un baño de oro, tal como se hace hoy en
día. En Tokyo 2020 las preseas proceden de materiales reciclados, obtenidos de
teléfonos móviles que no se usaban.
6.
El símbolo olímpico de los cinco aros o cinco anillos olímpicos fue
diseñado por Pierre de Coubertin representando a los cinco continentes. Incluye
colores que se encuentran en las banderas de todas las naciones participantes.
Fuente: muyinteresante.es/cultura/arte/
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La crisis climática debe ser abordada de manera multidisciplinaria e intersectorial
5 lecciones sobre cambio
climático y biodiversidad que nos deja “Una región, un compromiso”
July 22, 2021 por Daniella Restrepo - Jennifer Doherty-Bigara - Andrea Garcia Salinas Deja un
comentario
Para lograr una recuperación y un crecimiento sostenible,
resiliente y de cero emisiones netas, América Latina y el Caribe deberá
realizar transformaciones estructurales fundamentales en su estilo de
crecimiento. Esto incluye acelerar
la transición hacia la carbono neutralidad, reducir la
deforestación y promover las soluciones basadas en la
naturaleza, estimular el cambio hacia vehículos eléctricos,
y fomentar la inversión en energías renovables.
También implica impulsar una fuerte agenda de
adaptación como aliada de una transición justa, que busque
aumentar la resiliencia de las comunidades, teniendo
en cuenta que todas las acciones de mitigación y adaptación logran
mayores beneficios en conjunto.
En el BID reconocemos que la crisis climática debe ser abordada de
manera multidisciplinaria e intersectorial. Por ello, en preparación
para la próxima cumbre del clima (COP 26) que se llevará a cabo en Glasgow,
Escocia en noviembre, quisimos resaltar las historias de éxito de la región, el
liderazgo de nuestras comunidades y gobiernos, y el compromiso
del sector privado.
Así nació “Una Región, Un Compromiso”, un evento virtual que
se llevó a cabo el 28, 29 y 30 de junio y que reunió a 118 panelistas
en 22 sesiones sobre diversos temas, incluyendo cómo la biodiversidad
es un activo vital de la naturaleza y de nuestras economías, el potencial
de los empleos verdes y su rol inclusivo, la innovación y el liderazgo del
sector privado desde la agricultura hasta la bioeconomía, entre otros.
1. Alcanzar
una recuperación sostenible y una transición justa no solo es
posible, sino que va de la mano del crecimiento económico
Las inversiones necesarias para construir economías resilientes y de
cero emisiones netas son coherentes con el crecimiento económico y la creación
de empleos verdes. El cambio climático y la transición hacia un
futuro carbono neutro están cambiando las ocupaciones y generando una
demanda por habilidades que no hemos desarrollado completamente
aún.
La buena noticia es que la creación de empleo neto es positiva para
América Latina cuando hablamos de empleos verdes, principalmente en
el sector agroalimentario, pero también en electromovilidad y
energías renovables. Un estudio del BID y la OIT estima que la
transición podría generar 15 millones de empleos netos en la próxima
década, y el sector privado será un catalizador central de esta cifra. Sin
embargo, el efecto neto no quiere decir que la transición sea justa, por
eso las acciones que tomemos para reconvertir la fuerza laboral
existente deben considerar la generación de posibilidades (como
programas de capacitación) para el personal menos calificado que podría
enfrentar desafíos de competitividad.
2. Debemos
aprovechar las herramientas existentes para informar los flujos de
financiamiento climático
Las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN, también conocidas
como NDC, por sus siglas en inglés) deben ser
consideradas como instrumentos de planificación para establecer
una senda de desarrollo e hitos de inversión. Dichos documentos
solo tendrán un impacto claro si se traducen en acciones concretas
a través de su apropiación por sectores públicos y
privados, y sobre todo la ciudadanía.
Una recuperación sostenible
solo será una opción si seguimos generando
la información y los instrumentos necesarios para dar las pautas de
lo que requiere dicha recuperación.
Adicionalmente, el financiamiento de la banca internacional y otros
inversionistas debe ser consistente y congruente no solo con la sostenibilidad,
sino con los objetivos de descarbonización y resiliencia climática del Acuerdo
de París. Se deben promover cambios paradigmáticos y asesorar a cada
país según su contexto, oportunidades y desafios a fin
de construir una visión de largo plazo que mejore la vida de todos los
ciudadanos.
3. Una
transición hacia matrices energéticas limpias y un transporte carbono
cero requiere colaboración
Los países de la región están desarrollando
diferentes estrategias para promover energías renovables y
resiliencia de la infraestructura existente. En
este ámbito, los países deben poder promover mayor colaboración para
poder invertir en energías limpias (como en el caso de Salto
Grande, cooperación única de una hidroeléctrica entre Argentina y
Uruguay), pero también para coordinar esfuerzos que permitan
estrategias de incremento de energías renovables, disminuyendo
las lagunas de las renovables y aumentando la eficiencia
de la infraestructura existente.
Adicionalmente, la preocupación vinculada al crecimiento exponencial de
las emisiones en el sector de transporte en la región también debe
atenderse promoviendo la electromovilidad y asegurando la construcción de
sistemas de transporte público que nos permitan repensar nuestra
movilidad.
4. La
naturaleza es un activo clave en la acción frente al cambio climático
y en la reactivación económica sostenible
América Latina y el Caribe posee el 40% de la biodiversidad del mundo,
más del 30% del agua dulce disponible en la Tierra y casi el 50% de los
bosques tropicales del planeta. Este capital natural genera beneficios
significativos para el desarrollo y bienestar humano, incluido nuestro camino
hacia la recuperación pos-COVID-19.
Las soluciones basadas en la naturaleza podrían
representar el 40% de la reducción de emisiones de carbono necesaria para
limitar el calentamiento global a menos de 2°C para 2030. También
pueden proporcionar importantes servicios de resiliencia, protegiéndonos
contra el aumento del nivel del mar y las tormentas de mayor intensidad
resultantes del cambio climático. Adicionalmente, las inversiones en
capital natural generalmente crean empleos de baja habilidad y
rápida implementación: las inversiones basadas en la naturaleza crean casi
40 empleos por cada millón de dólares invertidos, más de 10 veces de
lo que generan las inversiones en combustibles fósiles.
5. La planificación de
la resiliencia y la transversalización de las
soluciones de adaptación son necesarias para proteger a las
comunidades
El cambio climático es un multiplicador de amenazas que agrava las
presiones sociales, económicas y ambientales, lo cual repercute en la
inseguridad e inestabilidad de la región. Se prevé que la vulnerabilidad
climática de la región aumentará en las próximas décadas.
Al año 2050, se estima que podría haber 3,9 millones
de desplazados internos en México y Centroamérica debido
a impactos del cambio climático como la escasez de agua, la baja
productividad de los cultivos y el aumento del nivel del mar.
Los planes de adaptación nacional han permitido desarrollar
estrategias que identifican las amenazas particulares que
enfrenta cada país y las acciones e instrumentos para
reducirlas, permitiendo la socialización de los impactos del
cambio climático en diferentes sectores, entre los cuales ha sido
fundamental tener en cuenta la necesidad de construir
ciudades más resilientes,
agricultura climáticamente inteligente, infraestructura
sostenible, así como la preparación para el incremento
en las migraciones dado el aumento
en las catástrofes y la destrucción de los modos de
vida.
La transición para salir de la crisis
del COVID-19 requiere más que ambición. Requiere financiamiento
rápido e innovador, soluciones creativas, coordinación entre los
diferentes actores y un claro enfoque en la sostenibilidad. Este
enfoque incluye la integración de drones y satélites en
la agroindustria, pero también la promoción de
esquemas e instrumentos financieros que permitan
atender tanto a pymes como a corporaciones para
acceder a los recursos y a los impactos necesarios para una agenda
climática sólida.
Fuente: Boletin del Banco Interamericano de Desarrollo - BID, compartido al director de PGV.
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Buscar un mentor que estuviese donde ella quería estar
Excelente Edición. Mil gracias. Felicitaciones!
ResponderBorrarValoro infinitamente la motivación y reconocimiento a este esfuerzo. Muchas gracias. (hac)
BorrarFelicidades y se nota gran esfuerzo de esta edición y las anterior. Seguir el buen trabajo, recuerdos desde Inglaterra
ResponderBorrarMuchas gracias. Seguiremos en el camino del servicio sostenido aquí. Y compartido gustosamente. (HAC).
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